Por: Ezequiel Castillo Savinovich
Moisés había conocido la libertad. Como siempre suele suceder, recién cuando perdemos algo, lo valoramos. Un día la perdió.
Fue confinado y sólo podía ver el pequeño mundo que lo rodeaba a través de esos fuertes metales imposibles de romper o traspasar a menos que sea sólo con la imaginación. Podía recordar còmo era antes que lo atraparan, libre de caminar donde quisiera, hacer el amor cuando la ocasión se presentara o por último soñar, sin sentir el brutal, limitante, agobiante estigma del encierro, què era un pájaro gigante que volaba en el firmamento azul.
Durante los primeros días, tal vez los más difíciles, caminaba como un zombi de un lado a otro de su celda y empezaba a sentir la neurosis forzada por la reclusión. Lo animaba sólo la esperanza de escapar que se propuso como meta, como un deber ineludible, como su más grande objetivo final. Total el no recordaba nada que hubiera hecho para tan abusivo castigo.
Un día uno de sus carceleros dejó mal cerrada la puerta. Miró a todos lados y no había nadie. Aunque el espacio que lo separaba del patio de su prisión era alto, se arriesgó y se lanzó al vació. Por suerte estaba ileso. Caminó por ese gran pasillo, sintiendo el sabor de la libertad, deseando gritar que era libre, hasta que sintió voces irreconocibles y sombras que se acercaban, y vio esas cosas informes que el reconoció le alcanzaban la comida, y que los humanos llamaban manos, que sin misericordia lo atrapaban nuevamente apretando sus plumas…
El mundo actual necesita opiniones que puedan ser compartidas, comentadas y discutidas. La tecnología nos permite incluir las ideas, el criterio y el sentir de quienes tengan algo que decir. Este blog se une a los miles que navegan en el ciberespacio con el objetivo de contribuir a esa necesidad. Los artículos pueden ser enviados a adephuaura@gmail.com El autor del artículo o texto es responsable del contenido no siendo necesariamente opinión oficial de la ADEPH.
miércoles, 23 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
LITERATURA: TARTACAY (Cuento)
Tartacay es una ensenada chiquita, un proyecto que la Naturaleza olvidó culminar. Apenas llegan tres o cuatro parejas con sus tubulares, cordeles de pesca y equipos de buceo. Las jóvenes pitucas se imaginan estar en Máncora o Punta Sal, con sus sombreros de paja y gafas de oferta en Saga Falabella.
Ahora tienden las toallas y se aplican bloqueador unas a otras hablando una sarta de sandeces. Jamás en su cabeza de alcornoque anidará referencia alguna a la contaminación de las trasnacionales ni a la resistencia de los pueblos frente al saqueo de los recursos naturales. Pegado a las peñas como sus antepasados desde el Pleistoceno, un equinodermo razonaría mejor que esas burbujas inútiles, modelos de pasarela.
—¿De dónde? —preguntó una de ellas, dándose vuelta para dorarse por el lado más rico.
-De California, o sea, qué te digo, Pasadena —explicó la otra, a su modo.
Son seres anoréxicos que no conversan como las personas normales. Solamente alardean, añaden, modifican.
—Mostro —aprobó su interlocutora, buscando a tientas los cigarrillos, no porque se le antojaba fumar, sino porque era parte del ritual determinado por su mapa conceptual donde se circulan con crayola los elementos playa, bronceador, gafas, tabaco rubio, cerveza helada. En realidad, la palabra es monstruo, pero mostro se entiende mejor en ese mundo en que el concepto pueblo, el concepto solidaridad, el concepto lucha, les provocan repulsión. O, como ellas dicen, guácala.
— ¿Vas al shower de la Silvana?
—Ay, no. Segurito va a estar ahí la aturdida esa de la Vero. No la puedo ni ver, la odio. Olvídate.
—Igual yo. Pero quiero ir, voy a ir.
Sobre las peñas recalentadas por el sol de diciembre, los pescadores amateur buscan carnada entre las algas: gusanitos oscuros que se retuercen al ser separados de su hábitat.
Las conversaciones giran en torno a carros, hembritas, juergas recientes, viajes. No se diferencian mucho de sus parejas en cuanto a convencionalismos sociales.
—En Malabrigo jateamos en un depósito. Qué bestia.
— ¿No había nada?
-Nada y encima estaba amaneciendo. Tú llegas, te ofrecen parihuela y chelas. Los carros los encargas a unos patas del Ministerio de Pesquería, o sea, estás a tus anchas, loco.
—La gente del norte es así. Y no te piden nada. O sea, si tú les das, te lo agradecen. Y si no, igualito nomás.
—Vamos por rancho, muchachos. Esas flacas están ahí tiradas, tostándose el trasero. Que se pongan a trabajar y se ganen su día, loco.
—Que justifiquen su existencia.
—Y más tarde, loco, a darles duro.
—Como en tiempo ‘e choclo.
—Ja, ja, ja.
A lo lejos, las aludidas se intrigan por saber de qué conversan sus hombres.
— ¿De qué se reirán esos tarados?
—De lo que hablan ellos mismos. Y vienen con las manos vacías. No han pescado nada esos cojudos, me muero.
— ¡Chiiiicos! ¿No quieren comeeeer?
— ¡Nosotros somos caníbales, solamente comemos gente!
— ¡Ay, todavía no nos han cocinado, qué mala sueeeerte!
— ¡Cállate, oye, porque se te ha pasado la fecha de vencimiento!
—Ay, que malos, vieja me han dichooo!
— ¡Ja, ja, ja!
Tartacay puede ser escenario del despertar del mundo así como taberna a cielo abierto. Las camionetas 4 x 4 aguardan el retorno, custodiadas por dos vigilantes armados.
—Estos gringos tienen pa’ rato. Vamos a comer algo, broder. Para nosotros han separado atún, limones, ajicito y galleta ‘e soda. Agua mineral hay en el botellón.
—Sí, pa’ rato tienen. Avanza nomás, porque todavía no termino con el carburador.
A orillas del mar, los pescadores de gafas ahumadas, gorrita y bermudas han armado sus carpas con encendidos colores.
Al desaparecer el ruido de voces y risas, los carreteros emergen de sus madrigueras, sin dejar de levantar las diminutas pinzas color violeta.
Desde lo alto, la fragua maravillosa del Sol nos regala el calor, la energía, la iluminación, la vida.
FIN
Ahora tienden las toallas y se aplican bloqueador unas a otras hablando una sarta de sandeces. Jamás en su cabeza de alcornoque anidará referencia alguna a la contaminación de las trasnacionales ni a la resistencia de los pueblos frente al saqueo de los recursos naturales. Pegado a las peñas como sus antepasados desde el Pleistoceno, un equinodermo razonaría mejor que esas burbujas inútiles, modelos de pasarela.
—¿De dónde? —preguntó una de ellas, dándose vuelta para dorarse por el lado más rico.
-De California, o sea, qué te digo, Pasadena —explicó la otra, a su modo.
Son seres anoréxicos que no conversan como las personas normales. Solamente alardean, añaden, modifican.
—Mostro —aprobó su interlocutora, buscando a tientas los cigarrillos, no porque se le antojaba fumar, sino porque era parte del ritual determinado por su mapa conceptual donde se circulan con crayola los elementos playa, bronceador, gafas, tabaco rubio, cerveza helada. En realidad, la palabra es monstruo, pero mostro se entiende mejor en ese mundo en que el concepto pueblo, el concepto solidaridad, el concepto lucha, les provocan repulsión. O, como ellas dicen, guácala.
— ¿Vas al shower de la Silvana?
—Ay, no. Segurito va a estar ahí la aturdida esa de la Vero. No la puedo ni ver, la odio. Olvídate.
—Igual yo. Pero quiero ir, voy a ir.
Sobre las peñas recalentadas por el sol de diciembre, los pescadores amateur buscan carnada entre las algas: gusanitos oscuros que se retuercen al ser separados de su hábitat.
Las conversaciones giran en torno a carros, hembritas, juergas recientes, viajes. No se diferencian mucho de sus parejas en cuanto a convencionalismos sociales.
—En Malabrigo jateamos en un depósito. Qué bestia.
— ¿No había nada?
-Nada y encima estaba amaneciendo. Tú llegas, te ofrecen parihuela y chelas. Los carros los encargas a unos patas del Ministerio de Pesquería, o sea, estás a tus anchas, loco.
—La gente del norte es así. Y no te piden nada. O sea, si tú les das, te lo agradecen. Y si no, igualito nomás.
—Vamos por rancho, muchachos. Esas flacas están ahí tiradas, tostándose el trasero. Que se pongan a trabajar y se ganen su día, loco.
—Que justifiquen su existencia.
—Y más tarde, loco, a darles duro.
—Como en tiempo ‘e choclo.
—Ja, ja, ja.
A lo lejos, las aludidas se intrigan por saber de qué conversan sus hombres.
— ¿De qué se reirán esos tarados?
—De lo que hablan ellos mismos. Y vienen con las manos vacías. No han pescado nada esos cojudos, me muero.
— ¡Chiiiicos! ¿No quieren comeeeer?
— ¡Nosotros somos caníbales, solamente comemos gente!
— ¡Ay, todavía no nos han cocinado, qué mala sueeeerte!
— ¡Cállate, oye, porque se te ha pasado la fecha de vencimiento!
—Ay, que malos, vieja me han dichooo!
— ¡Ja, ja, ja!
Tartacay puede ser escenario del despertar del mundo así como taberna a cielo abierto. Las camionetas 4 x 4 aguardan el retorno, custodiadas por dos vigilantes armados.
—Estos gringos tienen pa’ rato. Vamos a comer algo, broder. Para nosotros han separado atún, limones, ajicito y galleta ‘e soda. Agua mineral hay en el botellón.
—Sí, pa’ rato tienen. Avanza nomás, porque todavía no termino con el carburador.
A orillas del mar, los pescadores de gafas ahumadas, gorrita y bermudas han armado sus carpas con encendidos colores.
Al desaparecer el ruido de voces y risas, los carreteros emergen de sus madrigueras, sin dejar de levantar las diminutas pinzas color violeta.
Desde lo alto, la fragua maravillosa del Sol nos regala el calor, la energía, la iluminación, la vida.
FIN
sábado, 19 de febrero de 2011
LITERATURA: TAUCA (Cuento)
Por: Rolando Vaccari
En su semblante había algo que expresaba a la naturaleza, como si realmente formara parte de ese amanecer. La resaca dejaba ver estrellas marinas, erizos y algas.
—Ven —le propuse, tomando una de sus manos.
—Amor… —respondió apenas.
El corazón me da vueltas. De su piel brotan destellos iridiscentes. Sobre las peñas de Tauca pasan las gaviotas de largo. El mar guarda silencio unos instantes como para tomar fuerza y luego arremeter con más ganas.
Tauca es una playa solitaria. Ni los pobladores de Atalaya la frecuentan porque es algo dificultoso bajar por el acantilado. Apenas tres o cuatro pescadores aparecen hacia el amanecer para buscar marisquear. Pero hasta esos momentos no ha llegado nadie. Solamente nosotros.
—¿No quieres? —me dice con un susurro, recostada en la roca. Una de las tiras del vestido de algodón se le ha deslizado. Me hizo recordar algo casi enterrado en el olvido.
—Es peligroso, vámonos —retrocedí.
Debió sonar como una orden. La Doncella de Orleáns, tampoco tenía temor a nada. Igual la quemaron viva.
Había en su figura algo de brisa fresca. Su piel estaba seguramente impregnaba de sal. El mar muestra un movimiento calculado por el paso de los siglos.
De su piel brota vida. Mis ojos la recorren por entero una y otra vez. En la arena, a corta distancia, los carreteros alzan diminutas pinzas. Se quedan unos segundos con medio cuerpo metido a la entrada de sus madrigueras, observándonos, midiéndonos, desapareciendo.
— ¿Peligroso por qué? —se resistía a examinar la situación. Los ojos entreabiertos. Los dientes, impacientes.
—Porque pueden bajar con un cuchillo. Por eso.
-Hay, que me das rabia.
—En estos casos, es preferible la rabia. Mi deber es cuidarte, no exponerte.
Subimos en silencio. Sentí el impulso de decirle que la quería, pero algo me hacía callar como un tarugo. Al llegar al borde del acantilado, avanzó unos pasos y se detuvo de pronto para sacudir sus sandalias, apoyándose en mí.
—Listo ¿seguimos?
La abracé, pero ella se deshizo de mi abrazo con un ademán de reproche.
—Me has humillado, eso no se hace. Qué mala gente habías sido.
En esos instantes mi pensamiento estaba con los crustáceos que viven bajo la superficie arenosa, cerca del mar. Qué hacen, cómo se comunican, se reproducen, cuidan a sus crías. La biología de Claude Villé fue para mí como descubrir el mundo.
—Entiéndelo. Tenía que cuidarte. Debes estar agradecida.
— ¿Y tú quién eres para cuidarme? Yo sé cuidarme sola. No te necesito.
—En cambio yo…—respondí, pendiente de la distancia que nos separaba del camino de asfalto. De haber traído lápices y cartulina, estaría llevando importantes bocetos de los carreteros.
—En cambio tú, qué —atacó, agresiva.
—No, nada.
—Ay, qué tonto eres, miércoles. Me haces rabiar.
Siete y treinta de la mañana. Las sombras aún eran largas. Atalaya muestra sus primeras esteras a escasos metros. La inmensidad azul va quedando atrás hasta que termina por desaparecer.
FIN
En su semblante había algo que expresaba a la naturaleza, como si realmente formara parte de ese amanecer. La resaca dejaba ver estrellas marinas, erizos y algas.
—Ven —le propuse, tomando una de sus manos.
—Amor… —respondió apenas.
El corazón me da vueltas. De su piel brotan destellos iridiscentes. Sobre las peñas de Tauca pasan las gaviotas de largo. El mar guarda silencio unos instantes como para tomar fuerza y luego arremeter con más ganas.
Tauca es una playa solitaria. Ni los pobladores de Atalaya la frecuentan porque es algo dificultoso bajar por el acantilado. Apenas tres o cuatro pescadores aparecen hacia el amanecer para buscar marisquear. Pero hasta esos momentos no ha llegado nadie. Solamente nosotros.
—¿No quieres? —me dice con un susurro, recostada en la roca. Una de las tiras del vestido de algodón se le ha deslizado. Me hizo recordar algo casi enterrado en el olvido.
—Es peligroso, vámonos —retrocedí.
Debió sonar como una orden. La Doncella de Orleáns, tampoco tenía temor a nada. Igual la quemaron viva.
Había en su figura algo de brisa fresca. Su piel estaba seguramente impregnaba de sal. El mar muestra un movimiento calculado por el paso de los siglos.
De su piel brota vida. Mis ojos la recorren por entero una y otra vez. En la arena, a corta distancia, los carreteros alzan diminutas pinzas. Se quedan unos segundos con medio cuerpo metido a la entrada de sus madrigueras, observándonos, midiéndonos, desapareciendo.
— ¿Peligroso por qué? —se resistía a examinar la situación. Los ojos entreabiertos. Los dientes, impacientes.
—Porque pueden bajar con un cuchillo. Por eso.
-Hay, que me das rabia.
—En estos casos, es preferible la rabia. Mi deber es cuidarte, no exponerte.
Subimos en silencio. Sentí el impulso de decirle que la quería, pero algo me hacía callar como un tarugo. Al llegar al borde del acantilado, avanzó unos pasos y se detuvo de pronto para sacudir sus sandalias, apoyándose en mí.
—Listo ¿seguimos?
La abracé, pero ella se deshizo de mi abrazo con un ademán de reproche.
—Me has humillado, eso no se hace. Qué mala gente habías sido.
En esos instantes mi pensamiento estaba con los crustáceos que viven bajo la superficie arenosa, cerca del mar. Qué hacen, cómo se comunican, se reproducen, cuidan a sus crías. La biología de Claude Villé fue para mí como descubrir el mundo.
—Entiéndelo. Tenía que cuidarte. Debes estar agradecida.
— ¿Y tú quién eres para cuidarme? Yo sé cuidarme sola. No te necesito.
—En cambio yo…—respondí, pendiente de la distancia que nos separaba del camino de asfalto. De haber traído lápices y cartulina, estaría llevando importantes bocetos de los carreteros.
—En cambio tú, qué —atacó, agresiva.
—No, nada.
—Ay, qué tonto eres, miércoles. Me haces rabiar.
Siete y treinta de la mañana. Las sombras aún eran largas. Atalaya muestra sus primeras esteras a escasos metros. La inmensidad azul va quedando atrás hasta que termina por desaparecer.
FIN
miércoles, 16 de febrero de 2011
PROPUESTAS ELECTORALES ACERCA DE LA EDUCACIÓN, DERECHO Y CULTURA
Por David Rojas Paico
El derecho a la educación tiene directa relación con el libre desarrollo y bienestar de la persona, específicamente con el respeto a su dignidad; en consecuencia es un derecho humano de primera generación, inherente a la persona humana.
La Constitución de 1993, señala que la educación es un derecho social y económico; en su artículo 13º establece que: "La educación tiene como finalidad el desarrollo de la persona humana (...)". Asimismo, el segundo párrafo del artículo 17º de la referida Carta Magna, reza: "Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educativa, y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, (...)". El artículo 44º establece que: "Son deberes primordiales del Estado: (...); garantizar la plena vigencia de los derechos humanos; (...)".
El problema de la Educación en nuestro país se origina cuando el régimen económico constitucional, señala que "La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado. Bajo este régimen, el Estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las áreas de promoción de (...), educación, (...)". (Léase el artículo 58º de la Constitución).
Tomemos como ejemplo la educación universitaria; el régimen de Fujimori (representado actualmente por Fuerza 2011) dio una ley de Promoción de la Inversión Privada en la Educación, como consecuencia de ello a la fecha se abrieron Universidades Privadas como si fueran chifas; por otro lado, se vienen creando más universidades nacionales con un criterio de clientelismo político, es así por ejemplo que en el último año se han creado Universidades en Cañete y Barranca; recientemente la Comisión de Educación del Congreso ha aprobado la creación de Universidades Nacionales en el distrito de Los Olivos y en San Juan de Lurigancho ¿No será para asegurar la reelección en el Congreso?.
Si la iniciativa privada es libre, cualquier persona natural o jurídica puede intervenir empresarialmente brindando servicios en actividades básicas para la persona humana como la educación y la salud. Si estamos en una economía de mercado, el costo de la educación y la salud están a merced de la despiadada ley de la oferta y de la demanda. Según el Latinobarómetro 2010, somos uno de los países que a pesar de tener indicadores económicos positivos, se caracteriza por su mayor exclusión social; en otras palabras en nuestro país la educación y la salud se han convertido en una mercancía.
La mejor educación "en colegios y universidades de prestigio" y la mejor atención a la salud "en clínicas de renombre", está al alcance de las minorías pudientes que pueden costear la adquisición de dichas mercancías y que a su vez son los depositarios del "chorreo económico" que se viene dando en nuestro país.
En este orden de ideas, es obvio que de las propuestas electorales, en materia de educación, de los candidatos a la Presidencia de la República, la más rescatable es la de Gana Perú; al menos en teoría se plantea una revolución con participación de los actores principales (educandos, educadores y padres de familia).
Desde Huacho, sede del Gobierno Regional de Lima
Vicente David Rojas Paico
DNI 15592667
http://davidrojaspaico.blogspot
El derecho a la educación tiene directa relación con el libre desarrollo y bienestar de la persona, específicamente con el respeto a su dignidad; en consecuencia es un derecho humano de primera generación, inherente a la persona humana.
La Constitución de 1993, señala que la educación es un derecho social y económico; en su artículo 13º establece que: "La educación tiene como finalidad el desarrollo de la persona humana (...)". Asimismo, el segundo párrafo del artículo 17º de la referida Carta Magna, reza: "Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educativa, y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, (...)". El artículo 44º establece que: "Son deberes primordiales del Estado: (...); garantizar la plena vigencia de los derechos humanos; (...)".
El problema de la Educación en nuestro país se origina cuando el régimen económico constitucional, señala que "La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado. Bajo este régimen, el Estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las áreas de promoción de (...), educación, (...)". (Léase el artículo 58º de la Constitución).
Tomemos como ejemplo la educación universitaria; el régimen de Fujimori (representado actualmente por Fuerza 2011) dio una ley de Promoción de la Inversión Privada en la Educación, como consecuencia de ello a la fecha se abrieron Universidades Privadas como si fueran chifas; por otro lado, se vienen creando más universidades nacionales con un criterio de clientelismo político, es así por ejemplo que en el último año se han creado Universidades en Cañete y Barranca; recientemente la Comisión de Educación del Congreso ha aprobado la creación de Universidades Nacionales en el distrito de Los Olivos y en San Juan de Lurigancho ¿No será para asegurar la reelección en el Congreso?.
Si la iniciativa privada es libre, cualquier persona natural o jurídica puede intervenir empresarialmente brindando servicios en actividades básicas para la persona humana como la educación y la salud. Si estamos en una economía de mercado, el costo de la educación y la salud están a merced de la despiadada ley de la oferta y de la demanda. Según el Latinobarómetro 2010, somos uno de los países que a pesar de tener indicadores económicos positivos, se caracteriza por su mayor exclusión social; en otras palabras en nuestro país la educación y la salud se han convertido en una mercancía.
La mejor educación "en colegios y universidades de prestigio" y la mejor atención a la salud "en clínicas de renombre", está al alcance de las minorías pudientes que pueden costear la adquisición de dichas mercancías y que a su vez son los depositarios del "chorreo económico" que se viene dando en nuestro país.
En este orden de ideas, es obvio que de las propuestas electorales, en materia de educación, de los candidatos a la Presidencia de la República, la más rescatable es la de Gana Perú; al menos en teoría se plantea una revolución con participación de los actores principales (educandos, educadores y padres de familia).
Desde Huacho, sede del Gobierno Regional de Lima
Vicente David Rojas Paico
DNI 15592667
http://davidrojaspaico.blogspot
martes, 15 de febrero de 2011
¡HERMANO JAVIER HONRE SU PALABRA!
Por: Nestor Roque Solis (*)
Hoy le recordamos a Javier Alvarado su oferta político electoral cuando nos dijo a todos: “Hermanos y hermanas, les prometo que el próximo 15 de febrero del 2011, voy hacer entrega de 10 mil laptop a los maestros, 128 ambulancias a los alcaldes distritales y un pool de maquinarias a los alcaldes provinciales de la región. Soy un hombre que honro mi palabra” sentencio con firmeza el candidato del toro en el auditórium del Hostal La Villa de Huacho, en el debate sobre planes de gobierno organizado por el JNE para la segunda vuelta electoral en la región Lima.
Hoy comprobamos que los maestros no tienen sus laptop ni los alcaldes sus ambulancias y pool de maquinarias. Javier Alvarado es mal ejemplo para la política peruana. Así con la mentira en los labios conquisto la presidencia de la región Lima. Por tanto, todo lo que diga de aquí para delante Javier Alvarado no tiene autoridad ni solvencia moral para gobernar con respeto y dignidad el Gobierno Regional de Lima. Quien no honra su palabra no se estima ni respeta su propia dignidad, así menos podrá respetar la dignidad de los demás, porque nadie da lo que no tiene. Hoy Javier Alvarado ha faltado su palabra de candidato, de presidente, de hombre, de ciudadano y de hermano como califica a los residentes de la región.
Nelson Chui sin populismo ya tenía un embalse de proyectos pendientes de ejecutar de los presupuestos participativos de los años 2007,2008 y 2009. Javier Alvarado con los ofertones de campaña electoral, y ahora con las audiencias públicas en cada provincia ha quintuplicado las expectativas de inversiones por un importe cercano a los 500 millones de soles, y solo cuenta con aproximadamente 100 millones para obras en el presente año, que sólo le puede servir para una obra de saneamiento integral de agua y alcantarillado para Huacho y sus distritos vecinos que por estos tiempos que son de necesidad y dignidad humana.
La pregunta: ¿es de dónde va sacar la plata para cumplir su promesa que lanza todos los días por los medios? Estamos informado que está pidiendo audiencia con el Presidente García, pero todos sabemos que García no suelta plata fácil, menos si no le tiene buena mira al visitante. Peor si lo va tener como contendor en las elecciones presidenciales del 2015. Alan García no quiere tener contendores en su partido ni fuera de ella. A la competencia simplemente los liquida política y económicamente. Por tanto, que Javier Alvarado no espere mucho por estos meses con Alan García en el poder.
Todos sabemos que Javier Alvarado está en campaña por la Presidencia de la República, por eso en las audiencias públicas es el rey del micro. Por eso pinta los vehículos oficiales con su nombre. Por eso elige a gerentes, funcionarios y directores de hospitales solo de su confianza, para que les sirvan en la recolección de firmas y de fondos para la campaña electoral. Ningún cargo pasa por concurso en el gobierno regional, por eso ya existen reclamos justificados en los hospitales, porque se impuso la dedocracia, cuando su ofrecimiento fue concurso y meritocracia en la gestión regional.
La otra estrategia de gobierno que tiene Javier Alvarado para hacer caja y atender la avalancha de compromisos que adquiere cada día, para el cual, su política, es ganarse algunos consejeros para torcer la voluntad de los acuerdos y compromisos del presupuesto del presente año. Con esto no haría otra cosa que desvestir un santo para vestir otro, y ese estilo, no es de gobernante responsable que le interese el desarrollo integral y sostenido de la región.
He trabajado poco tiempo en el gobierno regional, pero lo suficiente para conocer sus debilidades y limitaciones. Actualmente la región tiene muchas competencias pero poca plata para atender educación, medio ambiente, transporte, seguridad, ciencia y tecnología que están clamando a gritos por cambios radicales en la región Lima. Me gustaría saber cómo va atender Javier Alvarado estos problemas:
En primer lugar, los temas salud, educación, seguridad ciudadana, integración, competitividad, pobreza, servicios públicos y descentralización. Igual, sobresalen los temas de transporte, innovación y emprendimiento empresarial. Queda mucho por hacer con respecto a la primera infancia, preescolar y educación técnica y superior. Falta mejorar la calidad de la educación pública. Falta reforzar los programas de información pública, así como los de actualización e introducción de métodos modernos con tecnología de información, conocimiento y comunicación.
En segundo lugar, cómo va a atender los sectores de minería, energía, agro, pesca, turismo y servicios de agua potable, puertos y telecomunicaciones. Para el cual es necesario poner en ejecución planes provinciales de mancomunidad de agua y facilitar la inversión en energía, telecomunicaciones y programas y sistemas de control del medio ambiente, que es uno de los sectores donde hay que dedicarle más tiempo y recursos.
En tercer lugar, hay que preguntar cómo va a atender el sistema de salud que está en crisis. Nada ha mejorado este servicio con la transferencia de la gestión a la región, al contrario se han encarecido los servicios de atención. El Sistema Integral de Salud (SIS) extiende su cobertura, pero cada día es más vulnerable y deficiente. La estructura actual de financiamiento es insostenible y el funcionamiento del sistema es caótico e ineficiente en todas las provincias y distritos de la región Lima.
En cuarto lugar, está el panorama desolador de nuestra estructura económica-productiva rural, la contaminación y la infraestructura vial que no permite competitividad en el mercado, más ahora que le han dejado sin vehículos a los agencias agrarias, para entregarlos a funcionarios y autoridades del gobierno y consejo regional. No se trata solo de ofrecer sino hacer, y el pasado que tiene Javier Alvarado y su ex gerente de transporte de la municipalidad de Cañete y ahora gerente general de la región Lima, no le ayuda mucho para atender los problemas complejos de redes, cadenas y vías transversales. Al gobierno central ni a la cooperación técnica internacional le interesa apoyar a una persona que está en carrera político electoral. Por ese lado, creo que Javier Alvarado tendría las puertas cerradas por estos años, sino no cambia de estilo de gobierno de apertura y concertación para la inversión público privado.
Finalmente hay que decir que las inversiones estratégicas locales y regionales cambiaron radicalmente con la globalización y la nueva economía. Por tanto, las regiones deben articularse mirando los nuevos mercados que tenemos alrededor y en el mundo, para lo cual se requiere competitividad e integración de territorios con afinidad económica, social y cultural. Esta es la agenda de trabajo que sugerimos, el cual requiere de cirugía mayor en la estructura administrativa del gobierno regional. Eso solo depende de la iniciativa, capacidad y compromiso del presidente regional en el periodo 2011-2015 y no estar utilizando desde ahora su poder político para sus pretensiones políticas de futuro.
Javier Alvarado tendrá que decidir si sigue haciendo politiquería y demagogia con las expectativas falsas en la gente: como laptop, ambulancias y maquinarias que debería entregar hoy 15 de febrero a maestros y alcaldes, y las ha incumplido irresponsablemente. O si se empeña en hacer una reingeniería en cada uno de las gerencias y direcciones regionales con funcionarios capaces y transparentes que logren cambiar la línea de ruta en términos de competitividad, integración y desarrollo regional.
Huacho: 15/02/11/
(*) Consultor en competitividad y desarrollo regional
Hoy le recordamos a Javier Alvarado su oferta político electoral cuando nos dijo a todos: “Hermanos y hermanas, les prometo que el próximo 15 de febrero del 2011, voy hacer entrega de 10 mil laptop a los maestros, 128 ambulancias a los alcaldes distritales y un pool de maquinarias a los alcaldes provinciales de la región. Soy un hombre que honro mi palabra” sentencio con firmeza el candidato del toro en el auditórium del Hostal La Villa de Huacho, en el debate sobre planes de gobierno organizado por el JNE para la segunda vuelta electoral en la región Lima.
Hoy comprobamos que los maestros no tienen sus laptop ni los alcaldes sus ambulancias y pool de maquinarias. Javier Alvarado es mal ejemplo para la política peruana. Así con la mentira en los labios conquisto la presidencia de la región Lima. Por tanto, todo lo que diga de aquí para delante Javier Alvarado no tiene autoridad ni solvencia moral para gobernar con respeto y dignidad el Gobierno Regional de Lima. Quien no honra su palabra no se estima ni respeta su propia dignidad, así menos podrá respetar la dignidad de los demás, porque nadie da lo que no tiene. Hoy Javier Alvarado ha faltado su palabra de candidato, de presidente, de hombre, de ciudadano y de hermano como califica a los residentes de la región.
Nelson Chui sin populismo ya tenía un embalse de proyectos pendientes de ejecutar de los presupuestos participativos de los años 2007,2008 y 2009. Javier Alvarado con los ofertones de campaña electoral, y ahora con las audiencias públicas en cada provincia ha quintuplicado las expectativas de inversiones por un importe cercano a los 500 millones de soles, y solo cuenta con aproximadamente 100 millones para obras en el presente año, que sólo le puede servir para una obra de saneamiento integral de agua y alcantarillado para Huacho y sus distritos vecinos que por estos tiempos que son de necesidad y dignidad humana.
La pregunta: ¿es de dónde va sacar la plata para cumplir su promesa que lanza todos los días por los medios? Estamos informado que está pidiendo audiencia con el Presidente García, pero todos sabemos que García no suelta plata fácil, menos si no le tiene buena mira al visitante. Peor si lo va tener como contendor en las elecciones presidenciales del 2015. Alan García no quiere tener contendores en su partido ni fuera de ella. A la competencia simplemente los liquida política y económicamente. Por tanto, que Javier Alvarado no espere mucho por estos meses con Alan García en el poder.
Todos sabemos que Javier Alvarado está en campaña por la Presidencia de la República, por eso en las audiencias públicas es el rey del micro. Por eso pinta los vehículos oficiales con su nombre. Por eso elige a gerentes, funcionarios y directores de hospitales solo de su confianza, para que les sirvan en la recolección de firmas y de fondos para la campaña electoral. Ningún cargo pasa por concurso en el gobierno regional, por eso ya existen reclamos justificados en los hospitales, porque se impuso la dedocracia, cuando su ofrecimiento fue concurso y meritocracia en la gestión regional.
La otra estrategia de gobierno que tiene Javier Alvarado para hacer caja y atender la avalancha de compromisos que adquiere cada día, para el cual, su política, es ganarse algunos consejeros para torcer la voluntad de los acuerdos y compromisos del presupuesto del presente año. Con esto no haría otra cosa que desvestir un santo para vestir otro, y ese estilo, no es de gobernante responsable que le interese el desarrollo integral y sostenido de la región.
He trabajado poco tiempo en el gobierno regional, pero lo suficiente para conocer sus debilidades y limitaciones. Actualmente la región tiene muchas competencias pero poca plata para atender educación, medio ambiente, transporte, seguridad, ciencia y tecnología que están clamando a gritos por cambios radicales en la región Lima. Me gustaría saber cómo va atender Javier Alvarado estos problemas:
En primer lugar, los temas salud, educación, seguridad ciudadana, integración, competitividad, pobreza, servicios públicos y descentralización. Igual, sobresalen los temas de transporte, innovación y emprendimiento empresarial. Queda mucho por hacer con respecto a la primera infancia, preescolar y educación técnica y superior. Falta mejorar la calidad de la educación pública. Falta reforzar los programas de información pública, así como los de actualización e introducción de métodos modernos con tecnología de información, conocimiento y comunicación.
En segundo lugar, cómo va a atender los sectores de minería, energía, agro, pesca, turismo y servicios de agua potable, puertos y telecomunicaciones. Para el cual es necesario poner en ejecución planes provinciales de mancomunidad de agua y facilitar la inversión en energía, telecomunicaciones y programas y sistemas de control del medio ambiente, que es uno de los sectores donde hay que dedicarle más tiempo y recursos.
En tercer lugar, hay que preguntar cómo va a atender el sistema de salud que está en crisis. Nada ha mejorado este servicio con la transferencia de la gestión a la región, al contrario se han encarecido los servicios de atención. El Sistema Integral de Salud (SIS) extiende su cobertura, pero cada día es más vulnerable y deficiente. La estructura actual de financiamiento es insostenible y el funcionamiento del sistema es caótico e ineficiente en todas las provincias y distritos de la región Lima.
En cuarto lugar, está el panorama desolador de nuestra estructura económica-productiva rural, la contaminación y la infraestructura vial que no permite competitividad en el mercado, más ahora que le han dejado sin vehículos a los agencias agrarias, para entregarlos a funcionarios y autoridades del gobierno y consejo regional. No se trata solo de ofrecer sino hacer, y el pasado que tiene Javier Alvarado y su ex gerente de transporte de la municipalidad de Cañete y ahora gerente general de la región Lima, no le ayuda mucho para atender los problemas complejos de redes, cadenas y vías transversales. Al gobierno central ni a la cooperación técnica internacional le interesa apoyar a una persona que está en carrera político electoral. Por ese lado, creo que Javier Alvarado tendría las puertas cerradas por estos años, sino no cambia de estilo de gobierno de apertura y concertación para la inversión público privado.
Finalmente hay que decir que las inversiones estratégicas locales y regionales cambiaron radicalmente con la globalización y la nueva economía. Por tanto, las regiones deben articularse mirando los nuevos mercados que tenemos alrededor y en el mundo, para lo cual se requiere competitividad e integración de territorios con afinidad económica, social y cultural. Esta es la agenda de trabajo que sugerimos, el cual requiere de cirugía mayor en la estructura administrativa del gobierno regional. Eso solo depende de la iniciativa, capacidad y compromiso del presidente regional en el periodo 2011-2015 y no estar utilizando desde ahora su poder político para sus pretensiones políticas de futuro.
Javier Alvarado tendrá que decidir si sigue haciendo politiquería y demagogia con las expectativas falsas en la gente: como laptop, ambulancias y maquinarias que debería entregar hoy 15 de febrero a maestros y alcaldes, y las ha incumplido irresponsablemente. O si se empeña en hacer una reingeniería en cada uno de las gerencias y direcciones regionales con funcionarios capaces y transparentes que logren cambiar la línea de ruta en términos de competitividad, integración y desarrollo regional.
Huacho: 15/02/11/
(*) Consultor en competitividad y desarrollo regional
jueves, 13 de enero de 2011
PADRE PEPE
Por: Ezequiel Castillo savinovich
El cigarrillo, el gran amigo de la cabecita roja, lo acompañaba siempre pese a que le provocaba esa tos a veces estentórea y la voz ronca con acento sevillano. Lo conocimos hace ya muchos años cuando con Néstor Roque, René Galdos, Cesar García, Cesar Farro, Rolando Vaccari incursionábamos en la radio en un programa que llamamos en ese entonces Siglo XXI. El fue uno de nuestros primeros entrevistados. En ese momento nos dimos cuenta que era de esos hombres que por desgracia no abundan, que dejan todo para consagrarse no solamente a una confesión religiosa de golpes de pecho, sino a ser fiel representante de las enseñanzas de Cristo, no primando en él como sacerdote la sotana, casulla, amito o roquete. Era más, un cura de pantalones camisa y casaca que no dudaba en ensuciarse los zapatos si con eso contribuía a aliviar el dolor ajeno. Fue además un emprendedor, con todas las virtudes de un gerente social, con relaciones internacionales que permitían poner la salud al alcance de los desposeídos. Ayer nos dejó. El cigarro, el siempre a la larga amigo desleal, le pasó la factura. Su ausencia, sin aspavientos ni generosidades, es y será triste para todos aquellos que lo conocimos, que en algún momento de sus vidas recibieron muestras de su bondad o palabras de aliento y de los que ojalá hayan aprendido sus lecciones. La decisión de vivir fuera de la comodidad de España para venir a un país y ciudad en desarrollo también fue válido para morir en el. Hasta siempre José Gavilán Palma. Perdón, hasta siempre Padre Pepe.
El cigarrillo, el gran amigo de la cabecita roja, lo acompañaba siempre pese a que le provocaba esa tos a veces estentórea y la voz ronca con acento sevillano. Lo conocimos hace ya muchos años cuando con Néstor Roque, René Galdos, Cesar García, Cesar Farro, Rolando Vaccari incursionábamos en la radio en un programa que llamamos en ese entonces Siglo XXI. El fue uno de nuestros primeros entrevistados. En ese momento nos dimos cuenta que era de esos hombres que por desgracia no abundan, que dejan todo para consagrarse no solamente a una confesión religiosa de golpes de pecho, sino a ser fiel representante de las enseñanzas de Cristo, no primando en él como sacerdote la sotana, casulla, amito o roquete. Era más, un cura de pantalones camisa y casaca que no dudaba en ensuciarse los zapatos si con eso contribuía a aliviar el dolor ajeno. Fue además un emprendedor, con todas las virtudes de un gerente social, con relaciones internacionales que permitían poner la salud al alcance de los desposeídos. Ayer nos dejó. El cigarro, el siempre a la larga amigo desleal, le pasó la factura. Su ausencia, sin aspavientos ni generosidades, es y será triste para todos aquellos que lo conocimos, que en algún momento de sus vidas recibieron muestras de su bondad o palabras de aliento y de los que ojalá hayan aprendido sus lecciones. La decisión de vivir fuera de la comodidad de España para venir a un país y ciudad en desarrollo también fue válido para morir en el. Hasta siempre José Gavilán Palma. Perdón, hasta siempre Padre Pepe.
miércoles, 5 de enero de 2011
RECUERDOS SOBRE KIRCHNER
Nota de redacción: Fue realmente una sorpresa cuando hace unos años me lo contaron. Habíamos compartido por esas casualidades del destino, en nuestros años de estudiante,la misma pensión con el que posteriormente sería presidente de la nación argentina y aunque discutido, uno de los principales líderes latinoamericanos de la última década. El artículo publicado es de Marco Cueva, médico, escritor y poeta radicado en Chimbote.(E.C.S)
Por: Marco Cueva Benavides (*)
Viví en la década del 70 en una ciudad como La Plata, que en esa época estaba llena de universitarios de todos los países de América Latina y de todas las provincias de la Argentina. Uno de esos estudiantes era Néstor Kirchner, a quien jamás imaginamos que podría después llegar a ser Presidente de Argentina y uno de los líderes más importantes de América.
Al llegar a La Plata, uno de los primeros lugares donde empecé a vivir era en una pensión de estudiantes de la calle 50 entre 7 y 8, en pleno centro de la ciudad. La ciudad fue trazada sobre un plano como un damero, sus calles están trazadas ordenadamente, cada 6 cuadras hay una avenida y una plaza, y la atraviesan varias diagonales que facilitan un tránsito rápido dentro del cuadrado de la ciudad. Todas sus calles son identificadas por números, y están llena de arboles.
Quienes mejor conocían a Néstor, eran los peruanos que vivían con él en la pensión de la Calle 1 entre 41 y 42. Uno de ellos, Donato Garay, quien ahora trabaja en EsSalud, nos recuerda detalles de los que vivían con él, “éramos 5 peruanos y 5 argentinos; cada uno de los peruanos teníamos nuestro cuarto, había 2 chimbotanos, el flaco Flores, un tal Roy, que estudiaban ingeniería y también Orestes Torres y Lito Castillo (médico huanuqueño, residente ahora en Huacho). Los argentinos vivían 3 en un cuarto y 2 en otro cuarto, entre estos Kirchner”. El era como muchos argentinos pelucón, pero además alto, flaco, medio desgarbado, le gustaba jugar damas, ajedrez y uno de sus vicios era el futbol. Había campeonatos entre los diversos equipos peruanos, pero también de las provincias de Argentina entre ellos, los santacruceños.
Lo que nos cuenta el Dr. Garay, modifica una anécdota que se relata en la biografía publicada por Daniel Osvaldo Gatti en su libro “Kirchner el amo del feudo”, que se puede leer por internet. Las cosas no fueron así, dice Donato, lo que pasó fue lo siguiente, “Los sábados íbamos a jugar futbol en la cancha del Colegio Nacional, que quedaba sobre la calle 1 y 50, frente al comedor universitario. Se formaban equipos entre estudiantes de varias nacionalidades y provincias. Siempre en el futbol se armaban algunas peleas, hubo un encontronazo con un peruano, Kirchner (cuya chapa era Lupín) se había ofuscado y andaba diciendo algunas palabras fuertes que no nos gustaron. Uno de nuestros compatriotas, moreno, bajito, creo que estudiaba periodismo, le hizo una llave y le dobló el brazo sobre la espalda al flaco alto y mancluenque que era Kirchner, en ese entonces, éste se molestó terriblemente y le gritó “suéltame negro hijo de p…”, el peruano lo soltó y allí terminó todo, no hubo más broncas”.
Kirchner llegaba siempre a uno de los lugares más emblemáticos donde íbamos también muchos estudiantes, varios de ellos peruanos. Era el Bar Restaurant Billar Rivadavia que quedaba cerca de mi pensión, en la esquina de 8 y 50. Tenía un televisor grande y cada vez que había partidos internacionales de futbol o peleas de box, concurríamos en grupos grandes a mirar estos eventos, ya que los estudiantes carecíamos de TV en nuestras viejas pensiones. Un día estuvimos viendo una pelea de box importante, era diciembre de 1970, Ringo Bonavena enfrentaba al gran Muhammad Alí en el Madison Square Garden de Buenos Aires. La caída de Bonavena, en el round 15 la celebramos los peruanos que estábamos en el bar, porque muchas veces siempre hacíamos barra por equipos contrarios a los argentinos, ya que éstos eran a veces muy sobrados y se creían los mejores del mundo. A los gritos de alegría que expresamos, hubo unos segundos de silencio y asombro; los argentinos que se encontraban allí nos tiraron platos y otras cosas sobre nuestras cabezas y salimos rajando para evitar mayores agresiones. No les faltó razón, estábamos en su país, en su ciudad, y por lo menos debíamos de haber guardado silencio frente a esta derrota.
Kirchner, estudiaba derecho en la facultad de Humanidades, donde también estudiaban otros peruanos, como Hugo Galarza, Jorge Carpio y Arturo Urmeneta (uno de los desaparecidos). El se incorporo a la Juventud Universitaria Peronista, se convenció que ese era el camino para una revolución en ciernes, allí empezó su carrera política. Aunque a su regreso y en su tercer gobierno Perón ya había cambiado su línea política, a su muerte, en 1974, el peronismo acentuó su división en un ala derecha y una revolucionaria, eso fue una de las causas de toda la negra historia que vivió el país con más de 30,000 muertos y desaparecidos. En 1976 abandonamos la Argentina y llegamos a Chimbote, ese mismo año Kirchner se regresó a Río Gallegos e inició una carrera profesional y política que no terminó hasta llegar a la presidencia de su país, de UNASUR, y protagonizar cambios importantes y polémicos que empiezan a ser reconocidos a partir de su intempestiva partida que nos ha motivado a escribir estas reflexiones.
Por: Marco Cueva Benavides (*)
Viví en la década del 70 en una ciudad como La Plata, que en esa época estaba llena de universitarios de todos los países de América Latina y de todas las provincias de la Argentina. Uno de esos estudiantes era Néstor Kirchner, a quien jamás imaginamos que podría después llegar a ser Presidente de Argentina y uno de los líderes más importantes de América.
Al llegar a La Plata, uno de los primeros lugares donde empecé a vivir era en una pensión de estudiantes de la calle 50 entre 7 y 8, en pleno centro de la ciudad. La ciudad fue trazada sobre un plano como un damero, sus calles están trazadas ordenadamente, cada 6 cuadras hay una avenida y una plaza, y la atraviesan varias diagonales que facilitan un tránsito rápido dentro del cuadrado de la ciudad. Todas sus calles son identificadas por números, y están llena de arboles.
Quienes mejor conocían a Néstor, eran los peruanos que vivían con él en la pensión de la Calle 1 entre 41 y 42. Uno de ellos, Donato Garay, quien ahora trabaja en EsSalud, nos recuerda detalles de los que vivían con él, “éramos 5 peruanos y 5 argentinos; cada uno de los peruanos teníamos nuestro cuarto, había 2 chimbotanos, el flaco Flores, un tal Roy, que estudiaban ingeniería y también Orestes Torres y Lito Castillo (médico huanuqueño, residente ahora en Huacho). Los argentinos vivían 3 en un cuarto y 2 en otro cuarto, entre estos Kirchner”. El era como muchos argentinos pelucón, pero además alto, flaco, medio desgarbado, le gustaba jugar damas, ajedrez y uno de sus vicios era el futbol. Había campeonatos entre los diversos equipos peruanos, pero también de las provincias de Argentina entre ellos, los santacruceños.
Lo que nos cuenta el Dr. Garay, modifica una anécdota que se relata en la biografía publicada por Daniel Osvaldo Gatti en su libro “Kirchner el amo del feudo”, que se puede leer por internet. Las cosas no fueron así, dice Donato, lo que pasó fue lo siguiente, “Los sábados íbamos a jugar futbol en la cancha del Colegio Nacional, que quedaba sobre la calle 1 y 50, frente al comedor universitario. Se formaban equipos entre estudiantes de varias nacionalidades y provincias. Siempre en el futbol se armaban algunas peleas, hubo un encontronazo con un peruano, Kirchner (cuya chapa era Lupín) se había ofuscado y andaba diciendo algunas palabras fuertes que no nos gustaron. Uno de nuestros compatriotas, moreno, bajito, creo que estudiaba periodismo, le hizo una llave y le dobló el brazo sobre la espalda al flaco alto y mancluenque que era Kirchner, en ese entonces, éste se molestó terriblemente y le gritó “suéltame negro hijo de p…”, el peruano lo soltó y allí terminó todo, no hubo más broncas”.
Kirchner llegaba siempre a uno de los lugares más emblemáticos donde íbamos también muchos estudiantes, varios de ellos peruanos. Era el Bar Restaurant Billar Rivadavia que quedaba cerca de mi pensión, en la esquina de 8 y 50. Tenía un televisor grande y cada vez que había partidos internacionales de futbol o peleas de box, concurríamos en grupos grandes a mirar estos eventos, ya que los estudiantes carecíamos de TV en nuestras viejas pensiones. Un día estuvimos viendo una pelea de box importante, era diciembre de 1970, Ringo Bonavena enfrentaba al gran Muhammad Alí en el Madison Square Garden de Buenos Aires. La caída de Bonavena, en el round 15 la celebramos los peruanos que estábamos en el bar, porque muchas veces siempre hacíamos barra por equipos contrarios a los argentinos, ya que éstos eran a veces muy sobrados y se creían los mejores del mundo. A los gritos de alegría que expresamos, hubo unos segundos de silencio y asombro; los argentinos que se encontraban allí nos tiraron platos y otras cosas sobre nuestras cabezas y salimos rajando para evitar mayores agresiones. No les faltó razón, estábamos en su país, en su ciudad, y por lo menos debíamos de haber guardado silencio frente a esta derrota.
Kirchner, estudiaba derecho en la facultad de Humanidades, donde también estudiaban otros peruanos, como Hugo Galarza, Jorge Carpio y Arturo Urmeneta (uno de los desaparecidos). El se incorporo a la Juventud Universitaria Peronista, se convenció que ese era el camino para una revolución en ciernes, allí empezó su carrera política. Aunque a su regreso y en su tercer gobierno Perón ya había cambiado su línea política, a su muerte, en 1974, el peronismo acentuó su división en un ala derecha y una revolucionaria, eso fue una de las causas de toda la negra historia que vivió el país con más de 30,000 muertos y desaparecidos. En 1976 abandonamos la Argentina y llegamos a Chimbote, ese mismo año Kirchner se regresó a Río Gallegos e inició una carrera profesional y política que no terminó hasta llegar a la presidencia de su país, de UNASUR, y protagonizar cambios importantes y polémicos que empiezan a ser reconocidos a partir de su intempestiva partida que nos ha motivado a escribir estas reflexiones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)